¡Oh! Paloma tan blanca, vuela y dila
Que ésta, mi desterrada vida, ya es suya
Porque siempre ha sido, una obra inconclusa
Carente de algo, ahora sé, era ella.
No te engañes, por cantos de sirenas
Cruza veloz, este mar de penumbras
Que mi alma yace, esperando tú ternura
Mi corazón, resiste a duras penas.
Mi rio, está siempre tan desbordado
Queriendo regar, tú alma prometida
De la que, algún día seré su amado.
Pero mientras, muero por ti mi vida
La vida es corta, más, enamorado
Por eso vuela rauda, alma querida.
AMA

No hay comentarios:
Publicar un comentario